Xenia, una universitaria humilde y de apariencia inocente, aparta de un manotazo la tarjeta dorada que un joven rico le ofrece: —¡No me humilles con tu maldito dinero! Yo, que vivo aún peor que ella, recojo la tarjeta que cayó a mis pies y se la devuelvo con cuidado a Leandro Montero. Él me observa de arriba abajo, evaluándome, y suelta con frialdad: —Haz que Xenia acepte la tarjeta… y te mantengo a ti también.
Hasta ep. 65Dos Sueños, Un DespertarEnfocar
Hasta ep. 50Los trillizos del rey dragónEnfocar
Hasta ep. 67Mini Patrona: Gran AstuciaEnfocar
Hasta ep. 68El Vicio de un IndomableEnfocar
Hasta ep. 63Otra Oportunidad para OdiarteEnfocar
Hasta ep. 70(DOBLADA)Un Amor InquebrantableEnfocar
Hasta ep. 52La Justicia de los CaídosEnfocar
Hasta ep. 82El retorno del EmperadorEnfocar
Hasta ep. 50La Nuera que Quemó InternetEnfocar
Hasta ep. 50Novia del Pacto MortalEnfocar
Hasta ep. 50Clavado al marido fingidoEnfocar
Hasta ep. 50Mar de traición: Compás de PoseidónEnfocar