Xenia, una universitaria humilde y de apariencia inocente, aparta de un manotazo la tarjeta dorada que un joven rico le ofrece: —¡No me humilles con tu maldito dinero! Yo, que vivo aún peor que ella, recojo la tarjeta que cayó a mis pies y se la devuelvo con cuidado a Leandro Montero. Él me observa de arriba abajo, evaluándome, y suelta con frialdad: —Haz que Xenia acepte la tarjeta… y te mantengo a ti también.
Hasta ep. 60Redención en su miradaEnfocar
Hasta ep. 53Una Novia para el VampiroEnfocar
Hasta ep. 72Me divorcio del hombre idealEnfocar
Hasta ep. 58Hacia Ti, Aunque DuelaEnfocar
Hasta ep. 65Dos Sueños, Un DespertarEnfocar
Hasta ep. 50¡Bebé dragón, une a papá y mamá!Enfocar
Hasta ep. 103Señor Bennett, esa no es su esposaEnfocar
Hasta ep. 67Mini Patrona: Gran AstuciaEnfocar
Hasta ep. 59La misteriosa conexiónEnfocar
Hasta ep. 65El Viento que Se LlevóEnfocar
Hasta ep. 70La Pequeña de los MilagrosEnfocar
Hasta ep. 71Un Amor Muy PlaneadoEnfocar